Ser buen estudiante es difícil, siempre nos encontramos, en nuestro camino, todo tipo de obstáculos. Hay una diversidad de causas que provocan estos obstáculos, que no nos dejan seguir con normalidad los métodos de enseñanza-aprendizaje impuestos por el determinado profesor. Los alumnos no nos damos cuenta de lo privilegiados que somos al poder estudiar, como es en nuestro caso, una carrera universitaria que te abre la puerta a una realidad exterior que todavía no hemos asimilado. Estas causas pueden venir también por las conductas de los diferentes profesores, sin preocuparse de su educación, que es lo que se pretende, aunque a mi parecer, viene dado por el estudiante, al no esforzarse lo suficiente y no luchar en un mundo que se contempla difícil y por simple comodidad, nos conformamos en realizar trabajos o exámenes al mínimo esfuerzo y nos estancamos.
¿Cuáles son las causas más significativas que afectan al estudiante tener esa actitud respecto al estudio? ¿Cómo podríamos erradicar esta mediocridad estudiantil? Estas preguntas son las que os dejo para que libremente comentéis y podamos debatir sobre este tema tan actual en los tiempos que corren.
La pereza es uno de los pecados capitales, al que se le opone la diligencia como virtud capital. Así que frente a la pereza, diligencia. Dicho de otro modo, sin voluntad ni esfuerzo solo hay molicie y, como bien decís, mediocridad. El problema, quizá, es que exigimos más de lo que nos exigimos y damos menos de lo que reclamamos.
ResponderEliminarOpino que los alumnos lo quieren tener todo hecho sin ningún tipo de esfuerzo, ese es el principal problema, que no les interesa y no se esfuerzan en aprender. No nos damos cuenta del privilegio que tenemos porque sabemos que está. Si no lo tuviéramos lo valoraríamos más. Buena entrada ¡¡¡
ResponderEliminarEstoy totalmente de acuerdo contigo Jesús, con no realizar un mínimo esfuerzo somos capaces de obviar un privilegio tan importante como es estudiar en la universidad, y como dices Víctor se tiene que poner voluntad en nuestros esfuerzos, de trabajar se sacan abundantes conclusiones positivas, trabajando duro en la tarea.
ResponderEliminarPara que haya un esfuerzo por ambas partes también tiene que haber una implicación mutua, sin separar las funciones y deberes de cada uno, los profesores exigiendo el temario (con sus debidas ayudas) y los alumnos esforzarse por atender y aprender de la sabiduría del profesor.
Un buen profesor es el que llega a mantener a todos sus discípulos atentos a su información en clase.